En el pasado
Las ONG filipinas entregaron un informe alternativo sobre los DESC en 1995 y 2003. Los informes utilizaron datos, estudios de caso y estadísticas provenientes de ONG, de instituciones de investigación independientes y de agencias gubernamentales. Los informes fueron elaborados a partir del contenido normativo de cada derecho econónomico, social y cultural.
I- El informe alternativo de 1995
En 1993, las ONG que trabajaban sobre el tema de la vivienda escribieron al Comité DESC de las Naciones Unidas con respecto a numerosas demoliciones. El presidente del Comité, Philip Alston, escribió entonces al gobierno filipino interrogándolo sobre la cuestión de demoliciones y sobre la ausencia de entrega del informe oficial sobre los DESC.
En 1994, el gobierno filipino entregó su informe mientras que cuatro ONG que operaban en el sector de la vivienda preparaban un informe alternativo. Este fue elaborado principalmente a partir de fuentes de información secundarias, de la consolidación de datos y de casos con los que contaban tales ONG.
Un equipo de abogados especializados en la vivienda fue a Ginebra para participar en la sesión del Comité DESC de las Naciones Unidas. Dicho equipo entregó un comunicado, intervino oralmente y observó la presentación del gobierno filipino.
Resultado
La mayoría de los puntos señalados por las ONG sobre la vivienda en el informe alternativo fueron retomados por el Comité en sus observaciones finales. El gobierno filipino fue “reprendido”, criticado por las acciones que afectan a los derechos a la vivienda. Las observaciones finales fueron publicadas en los media pero el gobierno negó que la audiencia ante el Comité DESC de las Naciones Unidas haya tenido lugar!
El informe alternativo y las observaciones finales fueron popularizadas mediante comunicados de prensa, foros y declaraciones. Las ONG hicieron un trabajo de promoción con el fin de que las sugerencias del Comité fueran adoptadas. El informe alternativo fue igualmente utilizado en acciones de cabildeo para la abrogación de leyes anti-squat, por el moratorio de las demoliciones así que como herramienta educativa.
Límites
En aquel momento el informe alternativo era un nuevo campo de cabildeo cuyos mecanismos no estaban del todo elaborados. Había dudas en cuanto a la eficacia y a los beneficios obtenidos en relación al costo. La red de organizaciones sobre la vivienda no era capaz de optimizar plenamente el informe alternativo ni las observaciones finales en sus campañas y acciones de lobbying o negociaciones con el gobierno filipino.
Lecciones aprendidas
Aunque haya formulado buenas sugerencias, una vez que transmitió sus observaciones finales, el Comité no siguió el cumplimiento de las mismas por el gobierno filipino. El Comité no tiene ningún representante en el país y las agencias de las Naciones Unidas presentes no coordinan sus acciones con las del Comité. Pareciera que el gobierno filipino no “respeta” o no reconoce la autoridad del Comité.
II- El informe alternativo de 2003
Como no había un informe oficial, el objetivo de este informe alternativo era informar al Comité DESC de las Naciones Unidas acerca de la situación de los DESC en el país y recordarle que el informe oficial del gobierno filipino debía haber sido entregado desde hacía mucho tiempo.
Esta iniciativa fue conducida por el Grupo para los Detenidos de Filipinas (the Task Force Detainees of the Philippines), miembro de la Alianza Filipina de Defensores de los Derechos Humanos (Philippine Alliance of Human Rights Advocates – PAHRA). Además, organizaciones tradicionales de derechos humanos, grupos sociales y organizaciones de desarrollo estuvieron implicados. Antes de la escritura del informe alternativo, una formación básica sobre los derechos humanos fue dispensada a dichas organizaciones.
Las organizaciones fueron divididas en subgrupos de trabajo sobre temas relacionados a un derecho económico, social y cultural en particular. Solo dos subgrupos llegaron hasta el final del proceso global de elaboración del informe alternativo, y por ende, son los únicos dos que entregaron un informe de calidad. El resultado del trabajo de los otros subgrupos no hubiese resistido el examen del Comité DESC de las Naciones Unidas ya que los datos recopilados eran inadaptados y no verificables.
Resultado
Las organizaciones participaron en la redacción de las conclusiones y recomendaciones del informe alternativo. Ganaron confianza para hacer conocer su posición al respecto y en adelante fueron capaces de identificar las violaciones de los DESC y de utilizar de manera óptima el informe alternativo durante sus campañas y acciones de cabildeo. El informe fue muy útil para plantear la cuestión del derecho a la alimentación y del derecho a la vivienda a distintas audiencias. Así mismo, permitió propagar la visión de los derechos humanos en los actores de la sociedad civil. Por último, el informe fue utilizado durante las negociaciones y acciones de lobbying con agencias gubernamentales para la vivienda y la alimentación.
Límites
El informe no fue entregado a otras instancias relacionadas a la aplicación de tratados internacionales o a los mecanismos de las Naciones Unidas, como los Informadores Especiales. Además, no se pudo verificar si las organizaciones utilizaron el informe alternativo en sus respectivas acciones de lobbying y cabildeo.
Lecciones aprendidas
Se debe garantizar la credibilidad de los datos y de la información. Se debe incorporar en cada subgrupo una persona referente que asegure que el proceso es llevado a cabo tal como fue previsto. Es necesario publicar lo más posible el informe alternativo para lograr un impacto máximo.


